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miércoles, 17 de junio de 2020
lunes, 4 de julio de 2011
Verdades virtuales
¿Cómo un alma creativa puede resistirse a esta tesis? Que llegaron a la Luna en otro acto prometeico de la bendita modernidad no es más que otro cuento en la línea de la revolución industrial del siglo XIX, la máquina de vapor, el tren, el remington. No, esto es algo distinto, revolucionario. Lo sorprendente, lo que revela la nueva y renovada fuerza del poder, incluso su imaginación inagotable es... ¡que no fueron a la Luna! Hicieron así: llamaron a Werner von Braun, el sabio nacional socialista que estuvo a punto de ganar la guerra para Hitler, que alcanzó a tirar unas cuantas V2 sobre Londres pero los yanquis se le adelantaron con la atómica en Hiroshima.domingo, 5 de junio de 2011
Feinmann
(Palabras de José Pablo Feinmann. Extraído del fascículo 23 del ensayoCrítica de la Razón Imperial. Libro I: La colonización de la subjetividad. El poder mediático y la construcción del sujeto-Otro. Publicado todos los domingos por Página/12. Está escrito en la página IV del fascículo, cuando habla de Berlusconi.)
domingo, 25 de octubre de 2009
Mujeres, utopías y otras inquietudes

Los hombres guapos son egoístas, engreídos y superficiales.
Los hombres que pueden presumir de ser buenas personas, son siempre feos.
Los hombres guapos y de buenos sentimientos, son homosexuales o están tan amarrados que resultan una causa imposible.
Los hombres guapos, libres, modestamente buenos y razonablemente hombres, creen que no somos lo suficientemente guapas para ellos.
Los hombres buenos y modestamente guapos, no tienen dinero o si lo tienen; tienden a pensar que este es el motor de nuestros sentimientos.
Los hombres guapos y sin dinero, han puesto sus ojos en el nuestro.
Los hombres sensibles a nuestra belleza personal, prudencialmente buenos y ricos, son unos cobardes o unos tímidos que nunca tomarán la iniciativa.
En definitiva: Los hombres modestamente guapos, relativamente ricos, razonablemente heterosexuales, aceptablemente valientes, suficientemente sensibles a nuestros encantos, medianamente buenos y admisiblemente inteligentes; puede que, al final, resulten estar perdidamente enamorados de una lagarta que no les hace caso, o simplemente; puede que no existan.
En este estado de cosas… ¿Cómo lidiar con ellos o como dejar de hacerlo?
domingo, 3 de mayo de 2009
Mujeres y sus nuevos sometidos

Siempre oí decir que si en el mundo mandáramos las mujeres el mundo sería algo mejor, por que las mujeres somos más sensibles y más compasivas que los hombres. Como mujer que ha sufrido, igual que todas, no pocos prejuicios machistas, me parece que en la actualidad existe por nuestra parte un cierto revanchismo histórico. Una especie de paranoia colectiva que nos mueve a entender, por que así nos han dicho que debíamos entenderlo, que las nuevas leyes, mas favorables para la mujer que para el hombre, no son otra cosa que normas emanadas de la justicia natural. Yo creía que el hecho de haber sido históricamente víctimas, serviría al menos para no repetir los patrones de conducta de los victimarios y ser más humanas que ellos. Por eso, si históricamente el sexo masculino nos ha sometido a leyes injustas, nos ha discriminado y hasta ha escrito tratados filosóficos “demostrando” que éramos menos inteligentes, más débiles y desde luego menos racionales que ellos, no hagamos nosotras lo mismo. Antigua es la frase aquella de que el hombre es un lobo para el hombre, demostremos nosotras ahora que la frase no puede de ninguna manera tener su correlato en femenino. Esa sería, sin duda, la mejor de las venganzas. Una cosa es que se intente compensar la desventaja histórica que hizo que nosotras fuéramos unas parias durante siglos, y otra que una acepte alinearse irreflexivamente con aquellos que gratuitamente, o casi, se han erigido en defensores y garantes del eterno predominio femenino.
domingo, 5 de abril de 2009
Mujeres y sus célibes fiscales

miércoles, 4 de febrero de 2009
El franquismo según José Mario Armero

El franquismo se mantenía vivo por el señor que hacía negocios respaldado por un miembro del Gobierno; por el diplomático que aceptaba puestos sabiendo que no tenía competencia para ocuparlos; por el militar que ascendía rápidamente sin librar batalla alguna; y por el propietario que seguía pagando salarios de miseria a sus obreros agrícolas. Franco nos corrompió a todos, sin sutilezas, sin calzarse los guantes, mirándonos a los ojos y calibrando, sin equivocarse nunca, cual era nuestro precio. Repito que nos corrompió a todos: a los unos con dinero; a los otros con honores, cerrando los ojos a las ilegalidades que se cometían en el mundo de las altas finanzas, repartiendo a diestro y siniestro prevendas, puestos o eso que el pueblo llama más sencillamente "enchufes"; somos todos culpables del franquismo. Franco fue nuestra creación. Nosotros lo hemos creado y nosotros lo hemos mantenido donde estuvo durante cuarenta años. Franco era un pobre hombre que, sin nuestro apoyo, jamás habría existido. Lo peor de todo es que muchos de nosotros sabiamos que no valía nada.
Juan Eslava Galán (Los años del miedo)

