En la equitación moderna estamos acostumbrados a ver a los caballos como individuos que pasan su vida entre las cuatro paredes de un box, excepto en las ocasiones en las que los sacamos para pasear, entrenar o participar en una equitación. Sin embargo, sólo podemos entender la compleja psicología de este animal si tenemos en cuenta cómo es su vida en libertad y sobre todo, cuáles son las necesidades que derivan de ese "yo" primitivo que sólo puede entenderse si se tiene en cuenta su vida en manada.

