INFÓRMATE Y DIFUNDE

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lunes, 27 de octubre de 2014
miércoles, 22 de octubre de 2014
Populismo
“El populismo no es una ideología, sino un estilo. El auge de los movimientos populistas traduce evidentemente el descrédito de los partidos de la Nueva Clase, totalmente alejados del pueblo, y la desconfianza de la que son objeto hasta el punto de engendrar auténticos pánicos morales.”
Alain de Benoist
Marine Le Pen. Pablo Iglesias. Beppe Grillo. Nigel Farage… ¿Qué tienen en común gentes, por lo demás, tan dispares? O más bien, ¿de qué se les acusa desde los medios de comunicación afines al actual estado de cosas? De POPULISTAS.
“Populista” es el adjetivo que un sistema partitocrático te puede arrojar cuando criticas que la democracia parlamentaria en los países dentro de la Union Europea se han convertido en grupos cerrados de privilegiados que obedecen consignas de entes no elegidos por los ciudadanos.
El populismo se ha convertido en sinónimo de agitador, de demagogo o de dictador según ese populismo vaya calando en sectores amplios de la población.
miércoles, 15 de octubre de 2014
Nestle contra el derecho al agua
Impresionante lo que el austriaco Peter Brabeck-Letmathe, actual presidente del grupo multinacional alimenticio Nestlé, ha dicho recientemente. El empresario se ha mostrado a favor de que haya control privado y mercantilista del agua a nivel mundial. Brabeck-Letmathe se mostró a favor de la privatización del suministro de agua en todo el planeta y ojo a la frase que dejó para la historia negativa de la humanidad: "El agua no es un derecho; debería tener un valor de mercado y ser privatizada".
sábado, 27 de septiembre de 2014
En el siglo XVI, los esclavos blancos allanados por los musulmanes superaban en número a los africanos deportados a América.
"¿Hay moros en la costa?", decimos todavía hoy para significar la presencia de alguien no particularmente grato. ¿Saben por qué?
¡Quién lo había de decir! La trata de esclavos, esa infamia que, según musulmanes, africanos y europeos etnomasoquistas, constituye la mayor lacra de Europa, ahora resulta que fue ampliamente superada, al menos en los siglos XVI y XVII, por la cometida contra los nuestros por parte del islam. Es cierto, es cierto: el “tú más” no justifica nada. La trata de esclavos negros fue una indignidad tan aborrecible como injustificable. Pero hay una pequeña diferencia: nosotros la reconocemos y deploramos (hoy en día hasta exagerando los zurriagazos). Ellos, en cambio —el mundo musulmán—, no reconoce ni deplora nada. Hay otra diferencia además: cuando nos querían arrebatar a los nuestros, los europeos combatimos todo lo que pudimos al enemigo (y así se produjo la victoria de Lepanto, y así tuvo lugar la expulsión de los moriscos, que colaboraban en las razias). Y cuando capturaban a los blancos, los padres terciarios y mercedarios intentaban rescatarlos. Nada de todo ello existió nunca en África.
martes, 23 de septiembre de 2014
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