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viernes, 28 de octubre de 2011

Al Capone y Teodoro Obiang

Aunque dos jueces franceses, émulos de Eliot Ness, han dado con una buena forma para intentar acabar con la dictadura que padecen los habitantes de Guinea Ecuatorial con el Presidente Teodoro Obiang Nguema a la cabeza, no hay mucho margen para pensar que la situación en ese país africano no vaya a seguir como en los más de 30 años que dura su gobierno.

Al Capone, que no alcanzó a tener un currículum tan abultado como el de Obiang, centrado como estaba en eliminar a otros mafiosos en Chicago y amasar unos cuantos millones de dólares, pero sí méritos sobrados para merecer la pena que se aplica en Estados Unidos a los autores de los mayores crímenes, ingresó en la cárcel por un asunto menor: evasión de impuestos.

Ness fue encargado por el gobierno estadounidense para dirigir un grupo de funcionarios destinados a sentar a Al Capone en el banquillo. Lo primero que hizo fue seleccionar a un puñado de ‘intocables’, ya que el soborno de funcionarios y de políticos era lo que más fácilmente podía hacer fracasar su objetivo, puesto que las pruebas contra los criminales estaban a la vista de todos.

A diferencia del gangster estadounidense, que utilizaba intermediarios para sus negocios y actividades ilegales, sobre los cuales no se guardaban registros, Obiang ha dejado en esos años un rastro bien visible como gobernante y otro algo menos notorio como hombre de negocios. En concreto, sus actuaciones políticas por un lado, sus abultadas cuentas bancarias y sus exageradas propiedades por otro. Las pruebas aguardan encerradas en prisiones, enterradas en cementerios y depositadas en cuentas bancarias.

jueves, 13 de octubre de 2011

Nuestro apuesto Iñaki II



Profesor del Departamento de Política de Empresa de ESADE. Además, se desempeña como miembro del Comité Olímpico español. En junio de 2006 fue nombrado consejero de Telefónica Internacional, que agrupa el negocio de telefonía fija en Latinoamérica; y, por supuesto, lleva adelante sus responsabilidades como integrante de la Familia Real española.



El Instituto Nóos, del que Iñaki Urdangarín es presidente, recibió casi 5 millones de euros de 2004 al 2006 del Gobierno balear de Jaume Matas y del valenciano de Francisco Camps. 

Según recoge Crónica, suplemento del diario El Mundo, el socio de Urdangarín está imputado por el caso Palma Arena. 

José Castro, el juez instructor del caso, imputó al que fue junto al duque de Palma fundador del Instituto Nóos, una entidad creada, en teoría, sin ánimo de lucro, y dedicada al patrocinio y mecenazgo. Su nombre en griego se podría traducir como "mente e intelecto". 

En 2005, este instituto suscribió con el Govern balear varios convenios por un importe de1,2 millones de euros, cuyo destino no ha sido justificado.