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domingo, 3 de marzo de 2019

Rapa Iti, día 2


Rapa Iti es un topónimo que suena exótico. Tan pronto como supe de él, ya vi su nombre escrito en libros de navegantes. Lejano y luminoso. Una isla de piratas y galeones, sacada de uno de esos relatos de Stevenson, donde las playas son paseos infinitos orlados por rascacielos de palmeras y los hombres beben ron antes de abordar a cuchillo, naves repletas de tesoros.
Ahora que estoy aquí, he cambiado de opinión. Es mucho más verde de lo que pensaba, pero no tiene playas doradas ni palmeras. Los galeones, son en realidad media docena de veleros pequeños amarrados a un espigón de troncos, los piratas son unos pocos maoríes abducidos por la modernidad o multiétnicos tipos de ciudad, vestidos con Adidas y vaqueros de marca, y todo lo que no pertenece a la estricta inmensidad del océano, es un volcán viejo, vencido por la erosión y dos miniaturas de metrópoli del futuro, que se miran a los ojos por encima de una lengua de mar.

sábado, 9 de febrero de 2019

Pirineo, paisaje cultural


Los paisajes culturales se han construido a lo largo de siglos o milenios como consecuencia de la adaptación de diferentes culturas a la heterogeneidad de los sistemas naturales. Son el resultado de una serie de iniciativas, generalmente colectivas, que dan lugar a la superposición de diferentes elementos que corresponden a distintos momentos históricos. En ambientes de montaña los factores más influyentes en la construcción de paisajes culturales son el escalonamiento altitudinal de los pisos geoecológicos, la diversidad topográfica y topoclimática, el crecimiento demográfico, los acontecimientos históricos (incluyendo la superposición de culturas) y la influencia de los mercados. El éxito de las sociedades montanas dependió de su conocimiento del medio y, especialmente, de la importancia de la gravedad en un ambiente de alta energía, con el fin de controlar la escorrentía y la erosión del suelo. Por eso, las áreas de montaña necesitan una organización social y territorial compleja, para hacer frente a la adversidad provocada por la rudeza del clima y la explotación de laderas pendientes. Naturalmente, este esfuerzo implica un gran gasto de energía en la conservación del paisaje, que puede desmoronarse de manera irreversible por muchas razones, entre ellas la despoblación y el abandono de tierras de cultivo, que conducen a lo que podemos llamar una deconstrucción del paisaje. Esta última representa la pérdida de un patrimonio cultural que, estudiado a fondo, nos enseña mucho acerca de la forma óptima de aprovechar los recursos naturales y también de los errores que se han cometido en el pasado. A pesar de los cambios recientes, quedan aún muchos restos de los paisajes culturales pirenaicos: campos cercados que representan una creciente individualización en la gestión del territorio, laderas aterrazadas, panares en el límite superior del piso montano, y los extensos pastos subalpinos, que representan la eliminación de un espacio forestal para favorecer los movimientos trashumantes.

http://pirineos.revistas.csic.es/index.php/pirineos/article/view/294

jueves, 10 de enero de 2019

Quiero un gato


[...]
La mujer dejó el espejo sobre el tocador y se fue a mirar por la ventana. Anochecía ya.

–Quisiera tener el pelo más largo, para poder hacerme moño. Estoy cansada de sentir la nuca desnuda cada vez que me la toco. Y también quisiera tener un gatito que se acostara en mi falda y ronroneara cuando yo lo acariciara.

– ¿Sí? –dijo George.

–Y además, quiero comer en una mesa con velas y con mi propia vajilla. Y quiero que sea primavera y cepillarme el cabello frente al espejo, tener un gatito y algunos vestidos nuevos. Quisiera tener todo eso.

– ¡Oh! ¿Por qué no te callas y lees algo? –dijo George, reanudando su lectura.

Su mujer miraba desde la ventana. Ya era de noche y todavía llovía a través de las palmeras.

–De todos modos, quiero un gato –dijo–. Quiero un gato. Quiero un gato. Ahora mismo. Si no puedo tener el pelo largo ni divertirme, por lo menos necesito un gato.

George no la escuchaba. Estaba leyendo su libro. Desde la ventana, ella vio que la luz se había encendido en la plaza.

 Alguien llamó a la puerta.

–Avanti –dijo George, mirando por encima del libro.

En la puerta estaba la sirvienta. Traía un gran gato color carey que pugnaba por zafarse de los brazos que lo sujetaban.

–Con permiso –dijo la muchacha– il padrone me encargó que trajera esto para la signora.


El gato bajo la lluvia, Ernest Hemingway (fragmento)

sábado, 15 de diciembre de 2018

La rissaga


Es un fenómeno natural que caracteriza al puerto de Ciudadela. Sucede en verano bajo ciertas condiciones atmosféricas y consiste en que el mar oscila arriba y abajo hasta que se desborda. Es un espectáculo ver como suben de nivel los barcos en tan sólo unos instantes.

La última gran rissaga se produjo el 15 de junio de 2006 y destruyo más de veinticinco embarcaciones. Afortunadamente, en 2011 se instaló un nuevo dique para mitigar los efectos de la rissaga y proteger el puerto.

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Ten cuidado, ten cuidado


-Soy muy feliz, Dev, ¿por qué no me dejas ser feliz?
-Nadie te lo impide.
-¿Por qué no le das a ese cerebro de policía un descanso? Cada vez que te miro veo en tus ojos "Estafador una vez, estafador para siempre". Vamos, puedes coger mi mano, no te haré chantaje por eso. ¿Asustado?
-Siempre me han asustado las mujeres, pero lo supero.
-Y ahora tienes miedo de ti mismo. Tienes miedo de enamorarte de mi.
-No sería difícil.
-Ten cuidado, ten cuidado.
-Te gusta burlarte de mí, ¿no?
-No, Dev. Me río de mi misma. Intento ser una niña buena y mimada, con el corazón lleno de flores y mariposas.
-Bonito sueño.


Alfred Hitchcock