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Mostrando entradas con la etiqueta Carlos. Mostrar todas las entradas
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jueves, 31 de enero de 2013

Sombras de ángeles

La tremenda diatriba que don Matías dispensaba aquella hermosa tarde de marzo, caía como una losa plomiza sobre un atorrante silencio de siesta. Ramón Moreno ya había sido expulsado y Ramón Ferrán, que no había logrado acompañarle, ocupaba su localidad en la solitaria silla del estrado; a la izquierda de mosén. Lola Castán y Marta Terry intercambiaban misteriosos mensajes escritos que corrían a lo largo de la fila con la diligencia del “Pony Expréss”. Domingo Duarte aprovechaba la megalítica cobertura que prestaba el corpachón de Cristina López para dormir recostado contra el respaldo; manos enlazadas sobre la tripa y boca abierta hacia las alturas. Gustavo Moral ya se había retirado al recogimiento místico de su pupitre-estudio con vistas a los jardines de la fantasía. Gema García y Cristina Soriano cotorreaban con fino estilo de cola de supermercado y Lolo Vesteiro ponía a prueba la finita paciencia de Carolina Pérez con su manía de enrollarse en el dedo los largos mechones de la afamada melena L’Oreal. 



sábado, 1 de septiembre de 2012

Loa a la locura

Carlos
"Retrato de Nicholson"
Lápices de color y pastel


Aquí están los locos. Los inadaptados. Los rebeldes. Los problemáticos.
Los incómodos. Los que ven las cosas de otra manera. Los que no aprecian las reglas y no tienen respeto por el orden. 

Los puedes citar, discrepar de su palabra, glorificar o vilipendiar. Pero lo que no puedes hacer es ignorarlos porque que ya cambiaron tu vida. Empujaron la especie humana hacia adelante. Y aunque algunos los crean sólo locos, para otros son sólo genios. Porque la gente que está suficientemente loca como para pensar que pueden cambiar el mundo, es la que lo cambia.”

domingo, 8 de julio de 2012

Recuerdos de la casa Oriente / Paisaje perdido

Carlos, 2001
"Paisaje perdido"
Lápices de color

Recuerdo los inviernos crudos y tenebrosos, la nieve por todos los lados y una oscuridad que acechaba los tejados desde primera hora para caer definitivamente no mucho más tarde de las tres; recuerdo el cielo como una cortina de plomo sobre la cabeza, malos augurios que terminaban por agriar el carácter de los mayores y que a mí, me hacían rechinar los dientes por el largo camino de la escuela. Recuerdo los veranos sofocantes, los once chicos del pueblo unidos en jauría asilvestrada, las duchas heladas a cualquier hora y el sexo, o un sucedáneo recurrente y desapasionado, como el segundo plato del menú de ocio. A veces, en vacaciones, cruzábamos la frontera en busca de exóticos amores, de caras nuevas con quien rompernos la crisma, de valles más verdes y aguas más frescas y más limpias que inducían a soñar con un futuro lleno de promesas. Básicamente en eso, en el vano intento de hacer correr más deprisa los días, consistió mi infancia pero nunca, mientras duró, me moví de allí.

viernes, 1 de junio de 2012

Mariela y el mal de amor XIII



Este domingo me sorprendió el propio Monsieur Mattarasa, presentándose aquí, en mi habitación. Algo que en ningún momento y bajo ninguna circunstancia hubiera imaginado. Entró sin llamar, cabizbajo y adusto, tal y como le gusta presentarse ante los subordinados. Cruzó frente a los pies de la cama y, manos a la espalda, fue a plantarse ante mi nueva ventana de tristes vistas. El sol entraba como un tiro aquella mañana; tan radiante que se hacía doloroso al tratar advertir en la zuña del patrón algún signo por el que preocuparse. Guiñando un ojo y haciendo visera con la mano, pude a duras penas hacerle un reconocimiento somero; su color y rictus eran los de siempre y sus ojillos de gorrino no decían nada digno de mención. Ninguna señal invitaba a atrincherarse, pero el hecho de que se hiciera acompañar de Joël Arthaud, el membrillo de mi supervisor, tampoco era motivo de tranquilidad. Por todo lo demás; intemporal con su traje gris de espiga, su bragueta entre las rodillas y su chaparruda silueta de siempre recortada en el contraluz. 
Carlos, 2000
lápices de color y pastel

lunes, 19 de diciembre de 2011

Descubrimiento


Hoy he vuelto a descubrir que hay escuelas que educan para mandar y escuelas que educan para obedecer. Las primeras saben para qué educan. Las segundas creen que educan para ser libres.

Gregorio Luri

Imagen: Carlos

viernes, 12 de agosto de 2011

Libertalia y los piratas

Carlos, 1995
José Manuel Rambla

Mientras el siglo XVIII daba sus primeros pasos, dos hombres decidieron compartir una determinación. Eran un joven idealista, ávido de viajes y aventuras, cuyo nombre se ignora pero que sería recordado como el capitán Misson, y Caraccioli, un dominico que escondía bajo sus hábitos un espíritu anticlerical y vitalista. Con ellos la piratería superó los límites del pillaje para concebirse como arma para la defensa de los derechos y libertades del pueblo y para la lucha contra la tiranía, la opresión y la pobreza. Aquella voluntad les llevó a costas africanas. Allí, en una bahía de Madagascar, Misson y Caraccioli, junto al resto de sus compañeros, hicieron realidad sus sueños. Surgió así Libertaria, una república pirata donde la esclavitud fue prohibida, donde negros y blancos eran iguales, donde la riqueza era colectiva y donde se ideó un nuevo idioma que rompiera las barreras culturales que separaban a sus habitantes.

sábado, 9 de abril de 2011

La desesperanzada vida del señor Felix

Carlos
Lápiz de color y pastel

"Dijeron que eran hechos probados: que antes del Movimiento Nacional, era un destacado izquierdista, un traidor al servicio del comunismo internacional. Que a raíz de las elecciones de febrero de 1936, resultó elegido concejal, y que aunque constaba que se opuso a varios desafueros extremistas, también se significó contra el surgir de la Nueva España y que aquel mismo "día glorioso", a primera hora, hasta se atrevió a marchar a la capital en busca de refuerzos que sofocaran la rebelión. Que como no le fue posible, se pasó a zona enemiga y que allí prestó servicio…
Ingresó en prisión en abril de 1939 y aunque al final tuvieron a bien concederle la libertad; la suya siempre fue  condicional, cedida a regañadientes, y siempre pesó sobre el y sobre su familia como una infamia".

martes, 22 de marzo de 2011

Plazas de Jaca / Catedral hacia 1930

Carlos, 1999
Plaza de la Catedral de Jaca hacia 1930
Lápiz de color y pastel

El médico y activo comentador de la vida local Don Francisco Dumas Laclaustra sucedía en la Alcaldía a García Aybar en comienzo año. Pero por dimisión de Primo de Rivera y nuevo Gobierno Berenguer cesaría en Febrero.
Había iniciado detallada actividad. Nuevo equipo concejil automático, de mayores contribuyentes y antiguos concejales electivos, encabezando Juan Lacasa Sánchez Cruzat, que ejerce la alcaldía constitucional hasta mayo, en que se designa al médico José María Campo Sánchez Cruzat. Éste lleva en su programa sanidad y enseñanza, a la vez que se va hablando de pavimentación, ferial ganados y demás.

martes, 1 de marzo de 2011

In Memoriam


Carlos, 1994
"In memoriam"
“Unos pocos días, menos de una semana, es lo que tardó la implacable policía popular en declarar los hechos como esclarecidos. Antes de eso, se había presentado sin permiso ni autorización, de pronto, a empujones, avalada por el Manual de Buenas Costumbres y sin permitir que alguien pudiera alegar; pecadores, consentidores, cortesanos y pajilleros, ya estábamos etiquetados y entregados a proceso público. Luego vinieron los resentidos y demás moralizadores del pueblo, asumiendo su función escarnecedora, y en un abrir y cerrar de ojos, elevaron hasta las más altas instancias de la conciencia colectiva, demoledores informes, memorables memorandos y desquiciadas sentencias irrevocables, que invariablemente hacían gran hincapié en lo ejemplar y lo vergonzoso, olvidando preceptos menores como el de verdad, respeto, libertad o justicia” 

lunes, 6 de diciembre de 2010

Cambié algunas costumbres; voy y vengo en autobús


El año pasado me fijé en una pelirroja. Parecía extranjera; rusa o polaca o..., y siempre iba acompañada por una mujer mayor. Se quedaban al final del autobús, de pie. Tenía el pelo muy largo, y pómulos muy pronunciados. No era muy guapa, pero, de algún modo, me atraía. No como tu, claro. Mas de una vez pensé  en la conveniencia de presentarme, pero nunca me decidí. Llegamos a enfrentar los ojos más de lo decoroso. Un día desapareció. No he vuelto a verla. Habrá perdido su empleo o habrá regresado a su país. De este calibre son ahora mis aventuras. Casi podría decirse que aunque sigo sufriendo erecciones cuando pienso en ella, te he sido fiel ¿verdad?

Imagen: Carlos

viernes, 2 de abril de 2010

Recuerdos de la casa Oriente / Chez Marie

Reencontramos el paraíso perdido muy lejos de las sórdidas pensiones y las casas de huéspedes, en un pequeño apartamento que Marie alquilaba por pura confianza y por un precio muy razonable, durante el tiempo que le costaba hacer las compras para la semana y tomarse un café por ahí. Esto último, claro, era gentileza de la casa.
   
     Imagen: Carlos 1994

lunes, 22 de febrero de 2010

Pirineo mágico

Carlos, 1999
"Boira"



Cortazar también creía que no hay más viajero que el transoceánico. Que los demás no pasaban de ser pequeño-burgueses frustrados por la añoranza de un pasaporte con cuarenta sellos en quince idiomas. Eternamente enamorados de La reina África, muchos seguimos viajando para sentirnos lejos y lejanos, orgullosos y poseedores de dos máscaras africanas, un tarro con hojas de té mongol y una colección de gorras de la Marina soviética fondeada de Vladivostok durante el verano de 1981. Pero mi amigo Carlos me ha enseñado que la revelación también se encuentra a menos de quinientos kilómetros de casa y que el paisaje más aparentemente conocido y familiar, puede volverse cautivador si se sabe afinar la mirada. Me lo dijo muchas veces desde el otro lado de un gin-tonic y después me lo demostró con sus  retratos morriñosos y modestos de anónimos valles del Pirineo mágico.

viernes, 1 de enero de 2010

Anclados a la tierra

Carlos 
"Atrapada en la tierra"
Pastel y lápiz de color

Anclada en la tierra, muy anclada, tan bien anclada que cuando trató de levantar su mano derecha no se movió, pero todo su cuerpo subía y se doblaba hacia ese lado, hasta que el ancla de su mano izquierda lo detenía con un crujido seco de madera. Se sintió un barco varado en tierra, bajo una implacable tempestad de sol. Se mecía hacia un lado y hacia el otro, todo lo que le permitían sus anclas.

Luego, derrotadas, las manos volvieron a su sitio en la tierra, pero los brazos aun querían volar, la boca morder, el torso girar, las piernas empujar su sexo… Las piernas no respondían, los brazos no se movían, no lograba ni siquiera hacer un gesto para atrapar las manos de él que en ese momento acariciaban suavemente su cabeza, su cuello, su espalda… Sintió una profunda desesperación y gritó por última vez.


FELIZ AÑO 2010

lunes, 23 de noviembre de 2009

Un faro de tierra adentro







En lo alto del faro,
mientras todos se emborrachan en los festines,
o corroen su envidia en las duras jornadas de trabajo,
o acaso buscan sus puñales secretos
para degollar al niño desconsolado que ellos fueron,
la mirada rauda de visiones
persigue el rumbo, en intemperie desconsolada y altiva
de los navíos futuros.
Y preguntar a la sangre el porqué del olvido
e indagar las primaveras que nacen del sollozo terrestre
y la melancolía que hila el atardecer solitario de los cielos.
Acariciándolo todo, destruyéndolo todo,
hundiendo su cabeza de espada en el pasmo del Ser
sabiendo de antemano que nada es la respuesta.
En lo alto del Faro.
La voz del poeta.
Incansable holocausto.


Poema: Miguel Labordeta (La voz del poeta /fragmento)
Imagen: Carlos (Un faro de tierra adentro, 1993)

miércoles, 13 de mayo de 2009

Venus


Luego que ambas llegaron al palacio,

Donde habitaba Paris el divino,

Fueron a las labores de su sexo,

Las doncellas de Elena, y la princesa

Subió a la estancia hermosa de Alejandro,

La risueña y brillante diosa Venus,

Tomó luego una silla para Elena,

Que colocó á la frente de la cama

De Paris el divino. Elena al punto

En ella se sentó; pero volviendo

Con desprecio los ojos a otro lado,

Le dio estas reprehensiones tan amargas:

>>¿Así estás ya de vuelta del combate?

>>¡Ojalá que domado por la mano

>>Del héroe que antes tuve por esposo,

>>Hubieras perecido en esta lucha!


Imagen: Carlos (Venus 1996)

sábado, 7 de marzo de 2009

El joven pensador

Hoy te parece equivocado lo que ayer aceptabas como cierto. Intentas apartarlo y, con ello, sentir que triunfó la razón. Sin embargo, antes eras otro, como todos. Y, tal vez, necesitarás ese error tanto como hoy necesitas tus verdades. Era como una piel que escondía lo que no tenías permitido ver.

Friedrich Nietzsche

Imagen: Carlos

jueves, 29 de enero de 2009

Sin título conocido

Durante un verano entero, apareció cada tarde a la misma hora. Un día me dijo que se llamaba Nicole y otro que no tenía nombre. No la volví a ver.


Infinitas gracias a mi amigo Carlos por prestarme precisamente este cuadro. El sabe lo que digo.