Felipe sin Tierra by Felipe Postigo is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.
Translate this site
Mostrando entradas con la etiqueta Ángela Rodríguez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ángela Rodríguez. Mostrar todas las entradas
domingo, 6 de septiembre de 2020
Negra noche
Con briosa media vuelta enfila decidida la salida. ¿Decidida? Con el primer traspié se evidencia que va más pedo de lo que creía y que su caminar no será el esperado para una digna salida de escena. ¿Y que? Será suficiente con no acabar en el suelo, ni atropellar al camarero con todo el estropicio de los vasos rotos; el pobre Mauro es muy bizco y sería muy ridículo el encuentro entre dos que no van por donde miran. Pero alcanza la calle sin incidentes y sin escuchar pasos a su espalda. Se vuelve un instante para estar segura. Nadie. “ ¡Buf! Menos mal”. No estaba segura de si el mancebo repudiado se rendiría con tanta facilidad. Ahora lo de menos es haber huido en el momento que huye una calienta pollas, lo grave es la frustración que ha dejado atrás. Aprieta el paso, cambia de acera y enfila por la primera bocacalle que encuentra. Mejor que no sea un camino recto a casa. Siente los latidos desbocados de su corazón como golpes de tambor y la incomodidad de las bragas enrolladas debajo del culo, el sujetador suelto y las tetas campaneando como las de una vaca; también un raro frescor en la entrepierna “Tía… ¿Pero cuanto te has mojado? Mierda de noche, joder” y “Un rubio majísimo, no es un rumano zafio, con una barba como la del troll Holley. Cabronas. Me las pagareis” masculla mientras se aleja un poco tambaleante, a pesar de que su taconeo aún suena ligero rompiendo el silencio.
domingo, 9 de octubre de 2011
Recuerdos de la Casa Oriente / Don Simón
![]() |
| Ángela Rodriguez "Hombre bajo la lluvia", 2007 Grafito y pastel sobre papel |
Vivía en un viejo chalé del aire modernista, con dos
perrazos asesinos, una sirvienta filipina y su nonagenaria
señora madre. Pero pasaba la mayor parte del día en su despacho de abogado, donde presumía,
sin ninguna clase de recato, de ser más maleable que el mismo plomo. Afirmación
que generó en el pueblo no pocas opiniones contrarias a su profesionalidad, capacidad y
decencia. No obstante, y quizás por una mera cuestión de casta y apellido, lo
cierto es que nunca le faltaron clientes.
La noche.... La noche era un asunto bien distinto: cenaba en casa y después
salía a tomar un par de copas. Es verdad que frecuentaba el Casino, como todos
los señores de posición, pero sobre todo frecuentaba los clubes nocturnos. En
especial aquellos tres o cuatro más cutres y sórdidos de todas la provincia, donde
había conseguido aunar en una sola corriente de opinión, todas las sentencias
que sobre él circulaban. Las fulanas, por unanimidad aplastante, aseguraban que
nadie, entre todos los puteros conocidos, la tenía más pequeña y tontorrona que Pichina
sábado, 25 de diciembre de 2010
Ojitos de Luna
sábado, 13 de noviembre de 2010
martes, 8 de junio de 2010
Esta si que es una mujer malvada.
Ángela Rodríguez
Grafito y pastel sobre papel
"Sigues siendo un mentiroso y un ruin. No soy tan mala como vas diciendo por ahí. Sabes muy bien que me conformo con hacerte sangrar metafóricamente. ¡Pobre angelito!"
...
"¡Ah! Y no nací en el setenta y cinco ¡Coño!"
...
"¡Ah! Y no nací en el setenta y cinco ¡Coño!"
viernes, 8 de enero de 2010
Hace ya treinta años y un mes
Ángela Rodríguez
"Rostro nº 3 / Lennon"
Lápiz sobre papel
Una camisa colgada en una azotea, pega manotazos. Se queja el viento. A los rugidos y chillidos de la ciudad se une el aullido de una sirena que corre por las calles. En este sucio día ha caído asesinado John Lennon en una esquina de Manhatan.
El no quería ganar ni matar. No aceptaba que el mundo fuera bolsa de valores ni cuartel militar. Lennon estaba al margen de la pista: cantando o silbando con aire distraído, miraba girar las ruedas de los demás en el incesante vértigo que va y que viene entre el matadero y el manicomio.
domingo, 22 de noviembre de 2009
El más guapo
Ángela Rodríguez
Rostro nº 9
Lápiz sobre papel
-¿Guapo? A mi no me parece tan guapo. ¿Quién puede llamar guapo a un individuo corto de talla? Y no me extrañaría que no tuviera tanto dinero ni que fuera tan extranjero, como dicen. Además; le encuentro algo, no se el que, mas bien desagradable. No se… Yo creo que no es buena pieza… Y sin él, lo pasábamos bien…
A Fanni, que no había apartado ni un momento los ojos del forastero, se le escapó aquí un leve suspiro y ni supo que le estaba diciendo.
lunes, 19 de octubre de 2009
sábado, 1 de agosto de 2009
Siempre te recuerdo, viejo

Ángela Rodríguez
"Rostro nº 12"
lápiz sobre papel
Cada surco en la piel será una ruta de acceso, un camino sin regreso y de retorno a las riberas del ocaso. Cada hueco heredero de un antiguo diente será un nuevo jalón hacia la nada. La mirada ya sin luz será el espejo del iris. La savia seca, cuarteada, de los labios, se tragará la carne a grietas. Como maligno hueco negro sideral en epidermis propia, succionaré mi vida, impotente, sin desearlo; y cual remiendos oscilarán al viento las hebras desteñidas de mi pelo y de mi pensamiento. Cada mancha en la tez, cada nuevo síntoma de colgajos ocupando el espacio de lo que antes fuera la tersura del cuello, de los brazos, y de mi cuerpo todo, será una huella sólida de la cercana evidencia del hasta siempre y la repatriación al polvo. Laxitud será lo que antes fue virilidad, el abandono ocupará el espacio de antiguas compañías. Un olor a objeto antiguo envolverá mi atuendo, se pondrá el tiempo amarillo sobre mi fotografía y entonces ya estaré listo para comenzar el viaje a la utopía.
Miguel Hernández
lunes, 20 de julio de 2009
Felicidad
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









