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viernes, 28 de febrero de 2014

El frágil general Paquiño

Damián 2014
Acuarela sobre papel
Hay una anécdota que cuenta Preston en su biografía del Caudillo y que describe a la perfección la catadura moral del dictador: el padre de Franco, que era un mujeriego empedernido, abandonó a la madre de Franco y se fue de Ferrol a Madrid con una amante con la que vivió durante muchos años en la cale Fuencarral. Poco después de la muerte del padre de Franco (a cuyo entierro no acudió el dictador) murió la amante de este. Franco mandó de inmediato a 4 guardias civiles a la casa de la fallecida para impedir que ningún familiar de esta pudiera visitarla antes de ser rápidamente trasladada al cementerio de la Almudena y enterrada en una fosa común. La hermana y la madre de la fallecida, con contactos en la Conferencia Episcopal, intentaron averiguar el lugar en el que estaba enterrada la amante del padre de Franco para poder visitar su tumba. Pese a su insistencia, Franco nunca reveló el lugar donde la había ocultado.
Son muchos los historiadores, Preston entre ellos, que insisten en el fuerte apego que Franco tenía por su madre (profundamente católica y claro, cornuda) por enfrentamiento a un padre mujeriego y hedonista que siempre infravaloró al Caudillo y nunca comulgó con su catolicismo extremo ni, como es obvio, con su concepción ultra-conservadora de familia. Si a eso sumamos que el ojito derecho del padre de Franco era su hermano Ramón que fue masón o simpatizante de la masonería y luego izquierdista, quizá nos podamos explicar muchas de las constantes que marcaron su vida, y por ende, la vida de otros.

miércoles, 4 de febrero de 2009

El franquismo según José Mario Armero


El franquismo se mantenía vivo por el señor que hacía negocios respaldado por un miembro del Gobierno; por el diplomático que aceptaba puestos sabiendo que no tenía competencia para ocuparlos; por el militar que ascendía rápidamente sin librar batalla alguna; y por el propietario que seguía pagando salarios de miseria a sus obreros agrícolas. Franco nos corrompió a todos, sin sutilezas, sin calzarse los guantes, mirándonos a los ojos y calibrando, sin equivocarse nunca, cual era nuestro precio. Repito que nos corrompió a todos: a los unos con dinero; a los otros con honores, cerrando los ojos a las ilegalidades que se cometían en el mundo de las altas finanzas, repartiendo a diestro y siniestro prevendas, puestos o eso que el pueblo llama más sencillamente "enchufes"; somos todos culpables del franquismo. Franco fue nuestra creación. Nosotros lo hemos creado y nosotros lo hemos mantenido donde estuvo durante cuarenta años. Franco era un pobre hombre que, sin nuestro apoyo, jamás habría existido. Lo peor de todo es que muchos de nosotros sabiamos que no valía nada.

Juan Eslava Galán (Los años del miedo)