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martes, 1 de septiembre de 2015

Alemania debe perecer (2)



Nota para el lector

Alemania Debe Perecer presenta un plan para la estructuración de una paz permanente y duradera entre las naciones civilizadas. Basa su tesis en la eventualidad de la derrota de Alemania por el Imperio Británico y sus aliados, sin la ayuda de los Estados Unidos.

Sin embargo, si las circunstancias decretasen que el pueblo americano se decidiese a favor de la guerra, como medida de autodefensa (con la ferviente plegaria del autor para que esto no ocurra nunca), sería lo más perentorio que las vidas de nuestros hijos no sean sacrificadas en vano como lo fueron la de sus padres en la generación precedente.

Si nuestros soldados deben ir adelante para matar o morir en combate, al menos, dejémosles no sólo un Eslogan sino un Propósito Solemne y una Sagrada Promesa ¡Qué este Propósito sea el de una Paz Duradera!

Y, esta vez, ¡esa promesa debe ser conservada!

Prefacio del Editor Americano.
Por el Dr. E. R. Fields.

ALEMANIA DEBE PERECER fue publicada en julio de 1.941, cinco meses antes que los Estados Unidos entrasen en la Segunda Guerra Mundial. Theodore N. Kaufman hace una proclama para la total exterminación del pueblo alemán a través de una compulsiva esterilización de 48 millones de alemanes. Tomad en cuenta la contraportada de este libro donde se indica que cuatro de los más grandes publicaciones acogieron entusiastamente este plan de genocidio masivo. Entre los cuales se incluyen periódicos de propiedad judía como el Washington Post y el New York Times.

viernes, 28 de agosto de 2015

El puritanismo y la perversión en la España del PP



Este es uno de los muchos textos que envío a dormir el sueño de los justos una vez concluidos. Y he pensado recuperarlo porque compruebo, como una recurrente causalidad, que no somos pocos los juntaletras que coincidimos en la exposición del mismo interés temático. Y es que eso de las sincronicidades no es nada metafísico, sino una consecuencia, por poco común que parezca el objeto del debate.

Paco Bello 



Conozco, leyendo un artículo en esta misma página, que el pasado 22 de abril el Tribunal Supremo dictaminó que ir como nuestra madre nos trajo al mundo no es un derecho, ni siquiera en una playa. Supongo (puestos a suponer), en vista de que a los bebés no los sancionan al nacer de esa forma tan poco decorosa que, en los hospitales, al menos mientras salen de salva sea la parte (no se me vaya a ofender tan digno tribunal si me refiero a la vagina o al coño), sí pueden mostrarse sin aderezos que cubran sus partes pudendas. Y supongo también que, en casa (el que tenga), semejante desvergüenza no debe estar prohibida tampoco en los adultos, aunque quizá nos libramos porque nadie ajeno a la familia (e incluso dentro de ella) nos ve en cueros. 

Más allá de tomárselo con ironía esto me parece de la máxima relevancia. Vamos para atrás como los cangrejos. Del amor libre de los sesenta (en el ‘mundo libre’) a las sanciones por resultar indecoroso mostrarnos al natural han pasado cincuenta y cinco años hacia delante, y en reversa. 

jueves, 13 de agosto de 2015

Alemania debe perecer (1)



Nota del traductor-editor.

Lo primero que destaca en este libro, escrito en 1941, es el empeño de demonizar a Alemania, de representarla como el país belicista por antonomasia, el gran perturbador de la paz mundial, el agresor de naciones pacíficas, “democráticas” y prósperas y de ponerle unos rasgos de crueldad y maldad atávicos. Cuando el autor cree que lo ha conseguido pasa a aplicarle la SOLUCIÓN FINAL, el exterminio de todo el pueblo Alemán.

¿Es Alemania tan belicista y despiadada como la representa este autor judío? En modo alguno, el capitán Russell Grenfell al servicio de la marina inglesa durante más de treinta años y autor de libros de estrategia como: Sea Power (1941), o The Main fleet to Singapore (1951), nos indica en su libro “Odio Incondicional” página 64, que desde 1815 a 1907 Inglaterra había participado en 10 guerras, Rusia en 7, Francia en 5, Austria en 3 y Alemania en otras 3.

Otro autor, Ralph Franklin Keeling, en su obra Gruesome Harvest, página132, nos remite al escritor Pitirim Sorokin quién en su volumen III parte II página 352 señala que el porcentaje de años en guerra desde el siglo XII hasta 1925 de los principales países europeos fueron los siguientes:


País % de años en guerra.

España 67
Polonia 58
Inglaterra 56
Francia 50
Rusia 46
Holanda 44
Italia 36
Alemania 28

Creo que esto es lo suficientemente elocuente como para resaltar la tendenciosidad y mala voluntad de Theodore N. Kaufman.